El procurador general de Misiones, Carlos Giménez, se pronunció a favor de actualizar el régimen penal juvenil y señaló que la edad de imputabilidad debería establecerse en los 14 años, especialmente en casos de delitos graves. Su planteo se enmarca en pleno debate sobre la reforma de la normativa que regula la responsabilidad penal de los menores en la Argentina.
En diálogo con el programa radial Show de los Impactos, Giménez destacó que la legislación actual en Argentina, que fija en 16 años la edad mínima para ser imputable, está basada en una ley que data de 1980 con apenas modificaciones desde 1983, lo que la convierte en una norma desactualizada frente a las realidades de hoy. A su juicio, la sociedad necesita una discusión profunda y actualizada sobre cómo abordar el sistema penal juvenil.
El funcionario subrayó que la participación de menores en la comisión de delitos graves es baja según las estadísticas del sistema penal misionero y advirtió que cualquier reforma debe contemplar no solo una modificación de la edad de imputabilidad, sino también un régimen penal juvenil especializado, con mejores instituciones y presupuesto para prevenir la reincidencia.
“La incidencia es ínfima en datos objetivos. Yo creo que en todo el sistema penal de la provincia los procesos de menores son aproximadamente el 2% de todas las causas”, puntualizó.
Giménez, que antes de ser procurador fue juez de instrucción y también juez de un tribunal, insistió en que la evaluación de imputabilidad no debería basarse únicamente en la edad, sino también en análisis médicos o forenses que determinen si el menor comprendió el acto realizado.
Además, remarcó la necesidad de contar con institutos especializados para el alojamiento y la rehabilitación de adolescentes, evitando que se mezclen con presos adultos.
“Para no caer en meros depósitos de menores, el proyecto debe incluir partidas presupuestarias específicas para esos centros. Si no, veo muy difícil la implementación, sobre todo en las provincias donde escasean los recursos”, analizó.
Y agregó: “Esta reforma debería priorizar la reeducación y prevenir que, al cumplir la mayoría de edad, el chico vuelva a delinquir. Si no, lo único que vamos a crear es una universidad de perfeccionamiento delictivo”.
Por último, sostuvo que, según su parecer, la edad de imputabilidad debería fijarse en “los 14 años para delitos graves, con un tope de hasta 15 años”.
La posición del procurador misionero se da en medio de un proceso legislativo más amplio a nivel nacional, ya que el gobierno del presidente Javier Milei incluyó recientemente el tratamiento de un nuevo Régimen Penal Juvenil en el temario de las sesiones extraordinarias del Congreso, que comenzarán en febrero. Dicha iniciativa busca modificar el sistema vigente y debatir cambios en la edad de imputabilidad prevista en el Código Penal.
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