Clotilde Elisa Pigerl, la primera mujer escribana de la provincia, falleció este sábado a los 96 años y dejó una extensa trayectoria vinculada con el notariado, la Justicia Federal y el desarrollo educativo de Misiones.
Nacida en 1930 en Santa Inés, municipio de Garupá, fue la primera mujer escribana de la provincia y la primera en ocupar un cargo en la Justicia Federal misionera, donde se desempeñó como secretaria del juzgado a partir de 1954.
Su formación profesional comenzó en una época en la que Misiones todavía no contaba con una universidad. Tras completar sus estudios secundarios en el Instituto Santa María de Posadas, se trasladó a Santa Fe para estudiar Escribanía Pública, carrera de la que se recibió en 1952.
De regreso a la provincia, desarrolló una trayectoria que superó las siete décadas de ejercicio profesional y se convirtió en una referencia para el notariado misionero.
Trayectoria
En 1958, Pigerl se matriculó en el Colegio Notarial de Misiones y, el 11 de mayo de 1962, prestó juramento como escribana pública titular del Registro Notarial N.º 27, con asiento en Oberá.
Desde allí intervino en numerosos trámites de regularización de tierras y escrituraciones, especialmente en la zona Centro de la provincia. Su recorrido profesional fue reconocido por el Consejo Federal del Notariado Argentino.
Su desempeño también constituyó un antecedente para la participación de las mujeres en ámbitos profesionales e institucionales en los que, durante aquellos años, su presencia era limitada.
Aporte
La actividad de Pigerl trascendió el ejercicio de la escribanía. En enero de 1956 presidió la Comisión Nacional Pro Creación de la Facultad del Nordeste, una iniciativa orientada a promover el acceso a la educación universitaria en la región.
Ese espacio impulsó el desarrollo de estudios superiores en el Nordeste argentino, en un contexto en el que los jóvenes debían trasladarse a otras provincias para acceder a determinadas carreras.
Su participación en ese proceso formó parte de un recorrido que combinó el ejercicio profesional con el compromiso por ampliar las oportunidades educativas.
Tras conocerse su fallecimiento, su hijo, el diputado provincial Rafael Pereyra Pigerl, la recordó por su “lucha silenciosa, coraje de pionera e inmenso corazón”, y destacó el legado personal y humano que dejó a su familia y a la comunidad.
El velatorio se realiza en su domicilio de Oberá, ubicado en José Ingenieros 46, desde este sábado a las 17.30 hasta el domingo a las 11.
